Patio de butacas | Al Baile
"Fresca, intensa, llena de sensaciones y simbología que atrapaba desde el primer momento."
Ayer fui al teatro de la Maestranza a ver espectáculo “Al baile” de Juan Carlos Lérida. Casi de casualidad, lo encontré anunciado en el Mes de danza de Sevilla y decidí probar a ver qué tal. Era un espectáculo flamenco-contemporáneo... pensaba yo.
Fue mucho más. Una propuesta fresca, intensa, llena de sensaciones y simbología que atrapaba desde el primer momento: El montón de carne en la esquina del escenario empieza a cobrar vida, una vida animal, instintiva, que parece llevada poco a poco y casi sin voluntad propia por un recorrido de socialidades, hacia una humanización progresiva... Todo esto mediante la búsqueda, la investigación, y el desarrollo de la coreografía que deconstruía el lenguaje flamenco, perfectamente legible y muy disfrutado incluso por los que no son expertos en esta materia.
Los intérpretes, con un amplísimo registro de calidades de movimiento y de expresión eran dueños del espacio y absorbieron de principio a fin el interés del público por saber más sobre esos “seres flamencos”.
La puesta en escena fue impecable, altamente efectiva en su simbología con los elementos escenográficos, vestuario e iluminación, y el espacio sonoro variado y sorpresivo, contribuyendo enormemente a una dramaturgia perfecta de constantes cambios de atmósfera en las escenas.
No conocía a Juan Carlos Lérida, pero desde luego se ha hecho un hueco en mi lista de favoritos: hace disfrutar al público de un mensaje bien profundo y cargado de crítica a través de un minucioso y original trabajo de una disciplina tan tradicional como el flamenco.